PREHISTORIA
El corte de pelo se debía indudablemente a cuestiones prácticas o ceremoniales y nada tenía que ver con los motivos únicamente estéticos de épocas posteriores.
Espinas de pescado, dientes de animales y ramitas secas de plantas diversas fueron los primitivos peines de aquellas gentes, que se supone que incluso llegaron a utilizar sangre, grasas y tintes vegetales como colorantes para teñir sus cabellos, siempre por motivos rituales.
EGIPTO
Pelucas y tintes se consideran inventos pertenecientes a la cultura de las pirámides, y es a ellos a quien se debe la utilidad de la henna en coloración capilar, usada todavía hoy para obtener tonos rojizos y caobas.
Antigua receta egipcia contra la calvicie:
Vísceras de pescado
Órganos genitales de perro
Excrementos de moscas
Suciedad de las uñas de un hombre
Ratón cocido metido en grasa
Colocar la mezcla sobre la cabeza y esperar hasta que apeste
Cada color requería una técnica, para la obtención del color del amarillo utilizaban tierra de ocre y óxidos de hierro; para obtener rojo, ocre, sulfuro de mercurio,; para la obtención del púrpura lo estarían de un molusco; para la obtención del negro, utilizaban marfil, huesos y madera calcinados, y hollín; para la obtención del color verde, utilizaban, vapores de vinagre sobre laminas de cobre; para obtener blanco, utilizaban carbonato de calcio y para la obtención del color azul que provenía de Alejandría, silicato del cobre y calcio,
La palabra candidato proviene de la palabra latina candidus (blanco), hace referencia a la ropa blanca que vestía el aspirante para demostrar la pureza de sus intenciones políticas.
JAMES DEAN,
“vive intensamente, muere joven y deja un bonito cadáver”
Icono de rebeldía y conversión en mito por su accidentada muerte a los 24 años. Su estilo desenfadado ha sido imitado no sólo por su peinado con tupé, sino su cazadora de cuero y camiseta blanca debajo, sus vaqueros y su actitud de desenfadado ante la vida. Aún ahora, 50 años después, este artista sigue siendo representado por Johny Deep o Morrisey.
BRIGITTE BARDOT, glamourosa, sexy y sencilla
Briggite Bardot marcó toda una época en el cine francés y la moda. Sofisticación aniñada que iba desde el calzado al peinado o el maquillaje. Su personalidad no pasó desapercibida para Vadim, un talento de la cinematografía francesa, que la convirtió en el sex symbol de toda una generación.
Su estilo estaba definido por la combinación de “bailarinas” con leggings o pantalones pesqueros, las cinturas marcadas, la melena en corto y largo, las faldas vaporosas y los vestidos y corpiños sin mangas, acompañados de accesorios como sombreros de paja, bolsos de mano y pañuelos anudados al cuello.
MARLON BRANDO, leyenda del séptimo arte
Su estilo destacó, además de por su gran atractivo, por sus camisetas estrechas metidas por dentro del pantalón, peinado hacia atrás, gorra, vaqueros oscuros, cazadora de cuero y complementos como la moto, que le hacían aún más sexy.
1- "No es bueno lavarse el pelo todos los días".
FALSO. Los dermatólogos recomiendan lavarlo cada vez que se ensucie sin importar la frecuencia, aún todos los días.
2- "El cabello se fortalece si se corta a menudo".
FALSO. El corte no afecta a la fuerza ni al crecimiento.
3- "El pelo rubio es más fino que el castaño o el moreno".
FALSO. El tono se debe a la melanina y a los genes, ninguno de esos factores interviene en la textura del cabello.
4- "El pelo se estropea si se duerme con él húmedo".
VERDADERO. Demasiadas horas de humedad deterioran las escamas de la cutícula y el cuero cabelludo.
5- "No es aconsejable tintura y reflejos en un mismo día".
FALSO. En cualquier caso, las coloraciones resultan una agresión, pero los nuevos productos minimizan el daño capilar.
6- "Es perjudicial llevar el pelo siempre recogido".
FALSO. No perjudica el cabello en el caso de las gomitas sean de tela y no partan el pelo.
7- "La espuma moldeadora sólo da un poco de cuerpo al cabello y lo convierte en pegajoso".
FALSO. La espuma moldeadora es uno de los mejores aliados: suaviza, acondiciona, da cuerpo, facilita el peinado y prolonga su duración.
8- "El pelo suele caerse luego del verano".
VERDADERO. El ciclo natural del cabello hace que en primavera y otoño la caída se incremente.
9- "A unas personas les crece el pelo más rápido que a otras".
FALSO. A la mayoría de la gente le crece el pelo a un ritmo similar, aproximadamente un centímetro por mes.
10- "Los secadores dañan el cabello".
VERDADERO. Si son de aire caliente y se aplican muy cerca del cabello, dañan la cutícula rompiendo su integridad y reduciendo la hidratación del cabello
LOS PELUQUEROS:
Sin embargo, inmediatamente un nuevo enfoque en los estilos de cabello de la gente, hará que en a partir de la 2a. mitad del siglo XVIII, los barberos vuelvan a tener importancia y relevancia en la sociedad. El creciente uso de las pelucas en los hombres, y en las mujeres, a partir de 1fines del siglo XVII, logrará que los barberos se transformen en peluqueros, es decir, fabricantes y diseñadores de pelucas. Quienes, además de diseñarlas y colocarlas, tendrían la tarea de mantenerlas en buen estado periódicamente. Las pelucas del siglo XVIII fueron famosas por sus diseños espectalures y elegantes. De a poco, todo el mundo comenzó a usar pelucas: los hombres, pelucas generalmente empolvadas en un tono gris blancuzco, y las mujeres, a partir de 1770, pelucas de todos colores que se fueron haciendo cada vez más altas, hasta el final del siglo. El diseño de estas pelucas era una tarea complicada, y se transformó en toda una industria de primerísima necesidad. Se hacían de cabello humano, las más apreciadas, y las más baratas de fibra de algodón o pelo de animales. Cuando la peluca era terminada de diseñarse se perfumaba con flores cítricas y luego se espolvoreaba con almidón o talco coloreado. Las fábricas de pelucas se volvieron importantes y empleaban mucha gente. En Europa había factorías que tenían más de 600 empleados trabajando. El incendio de una de estas fábricas de pelucas fue famoso en 1729 pues destruyó casi completamente la ciudad de York, en Inglaterra. En la mitad del siglo 18, un famoso peluquero inglés, Richard Arkwright, descubrió una fórmula para hacer una tintura para pelucas que no se borraba con el agua. Luego, trabajando en pelucas, Arkwright desarrolló una máquina para hilado de algodón que fue una precursora de las modernas procesadores.































